La Depresión Severa
(Severe Depression)
(Source: NAMI 2/13/04)
¿Qué es la depresión severa?
La depresión severa es una seria
enfermedad cuyos síntomas incluyen humor deprimido, disminución en el nivel de
energía y en el interés por la vida, molestias físicas, cambios en los patrones
de alimentación y sueño, y pensamiento y movimientos ya sea lentos o agitados.
La depresión severa no es una tristeza pasajera. Si no se obtiene tratamiento,
los síntomas pueden durar semanas, meses o años, sin embargo, un tratamiento
adecuado puede ayudar a la mayoría de las personas que sufren de depresión.
La depresión severa es una
enfermedad seria que afecta anualmente a 9.9 millones de adultos en Estados
Unidos, el equivalente a aproximadamente el 5% de la población. La depresión
severa causa más casos de incapacidad en Estados Unidos que cualquier otra
enfermedad. Comparado con el número de casos anuales de trastornos depresivos
que se presentan en los hombres (3.2 millones), más del doble (6.7 millones) se
presentan en mujeres.
A diferencia de los sentimientos
normales y pasajeros de tristeza, pérdida y duelo, la depresión severa continúa
y causa serios problemas de pensamiento, comportamiento, estado anímico,
actividades y salud en la persona.
Con frecuencia, la depresión severa
comienza entre los 15 y 30 años de edad, pero también puede presentarse en
niños y ancianos. Todas las personas, independientemente de su edad, grupo
étnico o económico, pueden sufrir de depresión. Más de la mitad de las personas
que sufren un episodio de depresión seguirán teniendo episodios hasta una o dos
veces al año si no reciben tratamiento. Sin tratamiento, una persona con
depresión puede llegar al suicidio.
La depresión severa, conocida
también como depresión clínica o depresión unipolar, es solamente un tipo de
trastorno depresivo. Otros trastornos depresivos incluyen la distimia (una
modalidad crónica pero menos severa que la depresión clínica) y el trastorno
bipolar (o maniacodepresión). Las personas que sufren de trastorno bipolar, por
lo general sufren de episodios alternados de depresión y manía. Durante los
períodos de manía, las personas se encuentran en un estado anímico de
"exaltación" anormal o se sienten inusualmente irritables. Estas
personas podrían tener una opinión de ellas mismas o de sus habilidades
extremadamente buena aunque poco realista; puede haber también un aumento
marcado de energía, pensamientos furtivos y habla muy rápida.
¿Cuáles son los síntomas de la
depresión severa?
El comienzo del primer episodio de
depresión severa podría no ser obvio si es gradual o leve, pero la persona por
lo general comienza a comportarse y a pensar de una manera muy diferente a lo
usual. Frecuentemente los síntomas incluyen:
·
ánimo
muy triste o irritable que no mejora
·
cambios
muy notables en el patrón de sueño, apetito y energía
·
dificultad
para pensar, concentrarse y recordar
·
movimientos
físicos lentos o agitación poco usual
·
falta
de interés o placer en las actividades que disfrutaba generalmente
·
sentimiento
de culpa, de no valer nada, de desesperanza y de un gran vacío
·
ideas
repetidas sobre el suicidio o la muerte
·
malestares
físicos constantes que no responden al tratamiento, por ejemplo, dolor de
cabeza, molestias digestivas y dolor crónico
Cuando se presentan varios síntomas
de depresión que duran más de dos semanas y causan problemas para llevar a cabo
las actividades diarias, la persona necesita tratamiento profesional.
¿Qué causa la depresión severa?
No existe una sola causa de la
depresión severa. Lo más probable es que tanto factores psicológicos y
biológicos como ambientales tengan que ver con la causa de este trastorno. Los
científicos han descubierto que la depresión severa es un trastorno biológico
del cerebro, y los estudios que se han realizado muestran que las personas
deprimidas podrían tener algún problema con las sustancias químicas en el
cerebro.
La norepinefrina, la serotonina y la
dopamina son tres sustancias químicas que se encuentran en el cerebro (se
les llama neurotransmisores) que permiten que las neuronas o células cerebrales
se comuniquen entre sí. Los científicos creen que estas sustancias podrían
tener algo que ver con la depresión severa. Si hay muy poca cantidad de estas
sustancias necesarias para el cerebro, se podría presentar la depresión
clínica. Los medicamentos antidepresivos son de utilidad porque producen
mayores cantidades de la sustancia química necesaria o bien, hacen que esas
sustancias funciones con más eficacia.
Los científicos también han
descubierto que los genes podrían predisponer a una persona más que a otra a
que sufra depresión severa. Cuando la persona tiene familiares que sufren de
esta enfermedad, corre un riesgo mayor de también sufrir de depresión. No todas
las personas que tienen o han tenido familiares con depresión van a sufrirla,
pero algunas personas tienen cierta predisposición biológica que las hace más
vulnerables a la depresión.
A veces, las circunstancias de la
vida de una persona, por ejemplo, la muerte de un ser querido, una pérdida o un
cambio fuerte, el estrés crónico o el abuso de las drogas o el alcohol podría
desencadenar la depresión, y también se sabe que hasta algunas enfermedades o
medicamentos la pueden causar. No obstante, la depresión puede presentarse sin
que haya ninguno de estos factores en la vida de la persona y aunque no haya
ninguna crisis o enfermedad física.
¿Cuál es el tratamiento para la
depresión severa?
Aunque la depresión severa puede ser
una enfermedad devastadora, por lo general responde muy bien al tratamiento.
Entre el 80 y 90 por ciento de las personas con depresión severa pueden mejorar
mucho, reanudar sus actividades diarias normales y sentirse bien si siguen un
buen tratamiento. Hay muchos tratamientos disponibles, pero el más adecuado
depende de la persona y de la severidad de la enfermedad.
Existen tres tratamientos básicos
para la depresión: los medicamentos, la psicoterapia y la terapia
electroconvulsiva (ECT, siglas en inglés). A veces, cada una de estas se
utiliza por separado y a veces se combinan según lo que sea mejor para cada persona.
·
Medicamentos. Los problemas con las sustancias químicas del cerebro que llamamos
neurotransmisores (como la serotonina, la dopamina y la norepinefrina) se
pueden corregir tomando antidepresivos. La mayoría de las veces se recetan los
cuatro grupos de antidepresivos siguientes para combatir la depresión:
o
Antidepresivos tricíclicos (TCAs) se usan mucho en casos de depresión
severa. Los TCAs mejoran el estado de ánimo y el comportamiento pero por lo
general, se necesitan de tres a cuatro semanas para que comiencen a surtir
efecto y la persona comience a responder. Estos medicamentos incluyen
amitriptilina (Amititril, Elavil), desipramina (Pertofrane, Norpramine),
doxepina (Sinequan), imipramina (Antipress, Imavate, Tofranil), nortriptilina
(Aventyl, Pamelor) y protriptilina (Vivactyl). <LI<I />>Inhibidores
de la monoaminooxidasa (IMAO) con frecuencia son eficaces en personas que no
responden a otros medicamentos para la depresión o que tienen depresiones
"atípicas" con un alto grado de ansiedad, que pasan mucho tiempo
durmiendo, y que tienen características de irritabilidad, hipocondría (se
imaginan que tienen una enfermedad física) o fobia (miedo extremo que no es
realista). Estos medicamentos incluyen fenelzina (Nardil) y sulfato de
tranilcipromina (Parnate).
o
Inhibidores selectivos de la reabsorción de la serotonina (SSRIs) afectan al neurotransmisor
llamado serotonina. En general, los SSRIs producen menos efectos secundarios
que los TCAs y los IMAO. Estos medicamentos incluyen la fluoxetina (Prozac), sertralina
(Zoloft) y paroxetina (Paxil).
o Inhibidores de la reabsorción de
serotonina y norepinefrina (SNRIs) representan un tratamiento útil como primera opción o si otros
medicamentos no han surtido un buen efecto. En general, los SNRIs producen
menos efectos secundarios que los TCAs y los IMAO. Los SNRI más
conocidos son la venlafaxina (Effexor).
o
Bupropion
(Wellbutrin) es un antidepresivo más reciente que afecta los neurotransmisores
dopamina y norepinefrina. En general, el bupropion produce menos efectos
secundarios que los TCAs y los IMAO.
o
Las
personas que sufren de depresión severa y sus familiares deben tener mucho
cuidado cuando se comienza el tratamiento porque se recuperan los niveles de
energía y la capacidad de actuar antes de que mejore el estado anímico. Este es
el momento en el que a una persona deprimida se le facilita tomar decisiones -
pero sigue deprimida -- y el riesgo de suicidio es muy alto.
·
Psicoterapia. Existen varios tipos de psicoterapia muy útiles para los casos de
depresión, por ejemplo la terapia cognitiva/del comportamiento (CBT) y la
terapia interpersonal (IPT). Los casos leves o moderados de depresión se pueden
tratar con mucho éxito con cualquiera de estas terapias individualmente, pero
en los casos de depresión severa, la persona tiene más probabilidades de
responder mejor a una combinación de psicoterapia y medicamentos.
o
Terapia cognitiva/del comportamiento (CBT) ayuda a cambiar los pensamientos y el
comportamiento negativos que se observan con la depresión. Enseña a las personas
a cambiar los comportamientos que contribuyen a su enfermedad.
o
Terapia interpersonal (IPT) se concentra en mejorar las relaciones personales que pueden
empeorar la depresión.
·
Terapia electroconvulsiva (ECT) es un tratamiento altamente eficaz para los
episodios de depresión severa, especialmente cuando los medicamentos, la
psicoterapia o la combinación de ambos no funciona bien o funciona muy
lentamente para aliviar los síntomas como la psicosis o las ideas suicidas.
¿Cuáles
son los efectos secundarios de los medicamentos para la depresión?
Todos los medicamentos tienen
efectos secundarios y distintos medicamentos tienen efectos secundarios
diferentes. Además, en cada persona los efectos secundarios se manifiestan en
una forma diferente.
En aproximadamente el 50 por ciento
de las personas que toman antidepresivos se presentan algunos efectos
secundarios durante las primera semanas del tratamiento, pero estos
generalmente son pasajeros o leves. Los efectos secundarios que presentan
problemas en particular se pueden controlar cambiando la dosis del medicamento,
cambiando a otra medicina o dando tratamiento a los efectos secundarios con
otras medicinas.
·
Los
efectos secundarios de los antidepresivos tricíclicos (TCAs) incluyen
sequedad de la boca, estreñimiento, problemas de la vejiga, problemas sexuales,
vista borrosa, mareos, somnolencia, erupciones cutáneas y pérdida o aumento de
peso.
·
Los
inhibidores de la monoaminooxidasa (IMAO) podrían tener interacciones
peligrosas con ciertos alimentos ahumados, fermentados o encurtidos y algunas
bebidas o medicamentos específicos porque aumentan la presión arterial cuando
se combinan con los IMAO. Otros efectos secundarios menos serios pueden incluir
aumento de peso, estreñimiento, sequedad de la boca, mareos, dolor de cabeza,
somnolencia, insomnio y efectos secundarios sexuales (problemas de excitación o
satisfacción sexual).
·
Los
SSRIs y SNRIs tienden a producir menos efectos secundarios, pero
pueden causar náuseas, nerviosismo, insomnio, diarrea, erupción cutánea,
agitación o efectos secundarios sexuales (problemas de excitación o
satisfacción sexual).
·
El
Bupropion generalmente causa menos efectos secundarios que los TCAs y
los IMAO. Los efectos secundarios que se pueden presentar con este medicamento
incluyen agitación, insomnio, dolor de cabeza o empeoramiento de las migrañas,
temblores, sequedad de la boca, confusión, frecuencia cardíaca rápida, mareo,
náusea, estreñimiento, molestias menstruales y erupción cutánea. El Bupropion
(Wellbutrin) se retiró temporalmente del mercado poco después de que se
introdujo por primera vez porque algunos pacientes sufrieron convulsiones al
tomarlo, pero estudios posteriores demostraron que las convulsiones estaban
asociadas principalmente con dosis altas (dosis superiores a la dosis más alta
que se recomienda actualmente de 450 mg/día). Otros factores que aumentan el
riesgo de tener convulsiones son antecedentes de convulsiones o trauma en el
cerebro, trastornos de la alimentación, consumo excesivo de alcohol o tomar
otras drogas. Con las nuevas advertencias y las dosis menores que se
recomiendan, se ha reducido grandemente la probabilidad de tener convulsiones
cuando se toma este medicamento.
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